jueves, 31 de agosto de 2017

Encuentro Julio de 2017, Nro 66. ¨Urondo ¨ barrio Caballito.

Salirse del radar gastronómico tiene su encanto, hacía rato que quería volver a la mítica esquina de Parque Chacabuco para ver en que andaba. Por suerte llegó el turno de Agus, y por lo menos a mí me cumplió el deseo. Las que tuvimos el privilegio de comer en URONDO BAR alguna que otra vez, tratamos de recordar si habían sido más o menos de diez años de la última vez que lo visitamos. No hubo caso, las cuentas fallaron.
No se porque este post amerita escribirlo en tiempo pasado, no porque ...¨todo tiempo... fue mejor¨ , todo lo contrario... si no porque Urondo tiene ese tinte poético, melancólico y exquisito. Me pregunto si tendrá que ver con Javier, chef y alma mater, quien nos recibió y acompaño a nuestra mesa. O tal vez sea porque la prosa de su padre Paco Urondo, anda dando vueltas por ahí.
Definitivamente algo de todo eso deambula por la esquina de Beauchef  y Estrada, en pleno barrio de casas,luces bajas y ninguna marquesina con luces de neón.






 
La cocina está a la vista y la carta se traduce en productos de calidad, recetas sin pretensiones y tentación tras tentación. Acá se come como dios manda.
Empezando por el pan, hecho con masamadre y yoghurt. 
  
De entrada pedimos el clásico de la casa, la Morcilla con hongos y huevos fritos, la provoleta con berenjena y chutney y unas mollejas. 







Entraña con papas y verduras.


Pesca del dia con verduras grilladas. 


Los vinos son un capítulo aparte en Urondo, todos pensados en función de los platos y de bodegas diferentes, sobresalen por su originalidad.Tuvimos la suerte de dejarnos llevar por las sugerencias de Javier y experimentamos cosas nuevas, nos sugirió el ¨Discontinuo¨ y luego  un ¨Turrondo¨, pensado y dedicado al lugar, si quedan dudas miren la etiqueta.

                                         

 

Como si los platos no alcanzaran, siempre queda lugar para la sobremesa, largas charlas y muchas cucharas. 



Jengibre confitado crema helada y biscuit de chia y almendras.



El infaltable queso y dulce, con pistachos y miel.


Leí una nota que Pepe Eliaschev le hizo a Javier con motivo del aniversario de la muerte de su padre, y le pregunta, : como lo definirías ? y él dijo : ¨Un dandy. Lo cargaban diciéndole que era el primer santafesino que anduvo en mocasines. A mi viejo le gustaba moverse transversalmente por todos los lugares donde creyera que pasaba algo interesante, desde un palacete a una villa miseria¨. 

http://noticias.perfil.com/2014/11/18/el-encuentro-entre-pepe-eliaschev-y-el-hijo-de-paco-urondo/

Diría que Urondo se traduce en eso, la divina mistura entre la simpleza, los sabores y el buen gusto. 

URONDO BAR
Beauchef 1204
Tel: 4922.9671




lunes, 31 de julio de 2017

Encuentro Junio de 2017, Nro 65: ¨Nápoles¨ barrio de SanTelmo.

Para el encuentro de Junio nos salimos un poco de la ruta nocturna y pegamos feriado invernal y a las 2pm. 
No fuimos al mercado, ni caminamos por la feria, no comimos en La Brigada, ni compramos por Defensa, lo que sí hicimos fue ir a conocer el nuevo anticuario/restaurant en Avenida Caseros, ¨Napoles Ristorante

Si bien ya habíamos visitado la zona para nuestro encuentro Nro 3, allá por el 2013, en nuestro amado CASEROS RESTAURANT, la tres cuadras más parisinas de San Telmo (nada que envidiarle a la Rue Caulaicourt en el 18e arrondissement ) ya se convirtieron en un reducto gastronómico.

Fue el turno de Lu y nos citó en el 449 del Boulevard Caseros. Esta vez hicimos pool grupal y viajamos todas juntas. Llegamos para el mediodía y entramos en el majestuoso local-restaurant de Gabriel del Campo. 
Los que ya lo conocen, pueden reconocer su estilo, desde su taller en el Bajo de San Isidro, el local en Plaza Dorrego y ahora el local de 2000 metros cuadrados donde se aloja Nápoles, todo tiene su impronta. 
Realmente es increíble la cantidad de objetos, juegos antiguos, metegoles, arañas, animales de madera, autos y hasta ropa, que decoran su nueva propuesta gastronómica. Entrar a Nápoles es como viajar en la cápsula del tiempo. Un paraíso escondido en el arcón de los recuerdos donde además se puede comer. Y ahí vamos !!
Podríamos decir que la carta es correcta y que las antigüedades se llevan todos los puntos.
La carta deja bastante que desear, no está mal, pero podría haber ofrecido un poco más de sabores de la abuela italiana.

Hay 5 antipastis, 5 pastas, 2 platos de carne, 3 ensaladas y 2 paninos. Desde ya les anticipamos que este encuentro no tuvo nada de gourmet ni de variado. Todas pedimos lo mismo y no pedimos entradas. Compensamos con la escenografía y por ende las fotos.  









Un lugar impactante en su atmósfera y propuesta visual, pero un menú sin muchos riesgos ni grandes sabores. 


Nápoles :
Avenida Caseros 449, San Telmo
Teléfono:  011 15-5417-1802

jueves, 18 de mayo de 2017

Encuentro Mayo de 2017, Nro 64. MISHIGUENE FAYER, Palermo Chico.


¨No hay dos fuegos iguales, hay fuegos grandes, fuegos chicos y de todos los colores, hay fuegos serenos, que ni se enteran del viento, pero hay fuegos locos, y ese es el que se prende todas las noches en MISHIGUENE FAYER¨, con las palabras de su chef Tomás Kalika arranca esta visita, la que eligió Titi para nuestro encuentro nro 64.

Esta es su segunda apertura, después del exitoso MISHIGUENE (loco en yiddish), Tomás  se atreve a revalorizar la cocina a leña desde la óptica judía, pero sin competir con las recetas de la abuela, como leí en una entrevista . 





Fuegos, carne argenta, ahumados y toda la tradición judía se conjugan en un ámbito moderno y descontracturado. 
Nos juntamos a las 21hs en Cerviño 4417 ( frente a La Rural )y nos sentamos en una mesa cerca de la cocina, abierta y con el mismo Kalika al mando de las comandas.  
El concepto es algo de lo que venimos viendo en Proper, Dabbang y las nuevas aperturas de los últimos dos años, carnes, vegetales, pescados, y casi todo para compartir y probar diferentes texturas y sabores.


La carta marea un poco y necesitamos del camarero para que nos oriente, palabras nuevas, cocciones diferentes ( son cinco: Mangal, parrilla, ahumados, espiado y tannur ), y una pregunta clave: saber cuanto pedir?.


Todos los platos de la carta vienen acompañados por seis ensaladas de temporada: pickles, coleslaw, cous cous, tomate y pepino,  pan pita y una salsa a elección.

  

 


Arrancamos un poco decepcionadas porque pedimos la carta de vinos y oh sopresa solo había uno de Catena Zapata. Nos hubiera encantado ver variedad, bodegas boutique y etiquetas nuevas, vamos Fayer... el lugar y la carta, lo ameritan. Dato extra: hay una barra increíble de tragos, ideal para sentarse y cenar solos !!!

De entrada pedimos: un hummus y un Shishlik, una pizza de carne asada a las brasas, condimentada con especias ras el han out y hierbas frescas. 


Seguimos con las carnes y pedimos, un pichón de pollo al spiedo marinado en vino blanco, aceite de oliva, limón persa, especias ras el hanut, ajo y cilantro  y unas espadas con bife de lomo y cordero.  Se sienten a la perfección los aliños y las cocciones. Realmente un manjar.

 

Capítulo aparte para los cinco postres de la carta, nos encanta cuando no desentonan y hay igual dedicación que los platos salados. Un manjar todos e imposible recomendar uno solo !!!

Malabi criollo: Leche espaciada con dulce de leche, salsa caramelo y masa bretona de chocolate con frutos secos, servido con crema montada de limón.



Baklawa: láminas de masa filo rellenas con frutos secos y con mousse de crema pastelera.


Chocolate: Mousse de chocolate, compota de damascos turcos y mouse de crema pastelera.


Baba de almíbar y Pistachos: Curd de tamarindo, merengue de jengibre y barat. 


La noche fue un tanto caótica porque aún están probando tiempos y ajustando el servicio. Pero los perdonamos porque fuimos la primera semana de apertura, porque Tomás nos lanzó varias sonrisas cómplices   para que así lo hiciéramos, y porque para compensar nos trajo todos los postres de la carta.

Una propuesta atrevida, creativa y una oda al sabor. 

MISHIGUENE FAYER:
Avenida Cerviño 4417, Palermo chico.
Todos los días de 12hs a 0hs.
Reservas: 4774-3313




miércoles, 3 de mayo de 2017

Encuentro Abril de 2017. Nro 63. ¨Inmigrante¨, Palermo.

Hijos de, nietos de...seguro que algún inmigrante hubo u hay en la familia. Y ni hablar de los platos o libretitas con recetas magistrales que vinieron junto a ellos. Algo así se revela en el mismísimo y no tan nuevo INMIGRANTE, lugar que eligió Fer para llevar al grupo en el mes de abril.

Llegamos a las 21hs a un típico caserón del barrio de Palermo, reciclado pero manteniendo una atmósfera descontracturada e informal, lo que mas se destaca a primera vista es la bodega con etiquetas increíbles y difícilmente asequibles en vinotecas (punto para Inmigrante), la mesa para grupos grandes en un sector con vista a la calle, y la cocina abierta donde se ve a todo el equipo en acción.






Todo el profesionalismo y la atención están al pié del cañón, camareros que van y vienen, que sirven, que describen los platos previamente estudiados, que miran de reojo cada comensal, nada está librado al azar. Y esto no es porque sí, detrás de Inmigrante está toda la experiencia de su alma matter y ex sous chef de Tarquino, Leandro Di Mare (nos encanta que esté ao vivo y con delantal puesto en la cocina)




Pero vamos por la comida. Como coincidimos con el Buenos Aires Food Week decidimos probar el menú de 3 pasos, a diferencia de otros restaurants, esta vez cada una podía elegir entre el Food Week o el menú a la carta. Para comenzar nos trajeron un Aperol Spritz (incluido en el menú FW), pan casero y una pasta exquisita de arvejas y menta (nada de untables con las sobras de otros días, ni manteca con ciboulette, otro puntito para Inmigrante.




Elegimos los vinos personalmente, sí señores al que le interese se puede levantar, ir hasta la bodega y traerse la botella a la mesa : primero un Bonarda ¨La Posta¨by Laura Cadena y luego Malbec/Cabernet, Sur de los Andes. Los dos excelentes.






De entrada pedimos una provoleta: estacionada y luego cocida a la parrilla, con morrones asados en oliva y ajo, rúcula fresca y cherrys confitados, sobre tostón de focaccia.




Una versión del Revuelto Gramajo, pero con la aclaración previa de ¨sin el revuelto ¨, jamón marinado y glaseado a la parrilla, huevo frito con polvo de aceitunas negras, arvejas en conserva de ajo y limón, cebolla encurtida y papas fritas a la provenzal.




Para los principales un vacío con chimichurri, acompañada con pasta fresca, pesto de rúcula y queso crema, parmesano, alcaparras y jugo de carne.




Un risotto con arroz carnaroli cremoso cocido en fumet de langostinos, mejillones y berberechos, parmesano y albahaca fresca.




Y una hermosa milanesa de peceto a la napolitana, puré ahumado de batatas y ensalada rusa de la casa.




Fuera del menú Food Week y a la carta pedimos este matambre de cerdo a la parrilla con batatas.(aclaramos que todos los platos que formaban parte del menú que pedimos, están en la carta normal de Inmigrante)




Mención especial para los postres, que si bien son solamente tres, no escatiman en sabor, calidad y consistencia.

Pedimos el flan con 20 yemas, corazón de caramelo, crema chantilly y dulce de leche casero.




Y una versión del tradicional postre vigilante, con cinco variedades de quesos, dulce de batata y membrillo y frutas secas garrapiñadas.




Detalles para destacar: hubo refill de agua gratis durante toda la noche, nos cambiaron las copas a medida que fuimos cambiando los vinos, nos cambiaron los cubiertos entre el 1er y 2do plato, y para sorpresa nuestra, el chef se acercó a saludarnos, hicimos una sobremesa eterna y no nos echaron.

En resumen, una gran velada, en un lugar cuidado al máximo en sus detalles, tanto en la cocina como en el servicio. Definitivamente, volveremos.





Yapa : Nos trajeron una degustación de cortesía de dos vinos: Font de Cave Gran Reserva 2005 (Cabernet Sauvignon) + Kenwood Reserve Sonoma County 2010 (Cabernet Sauvignon


INMIGRANTE:
Cabrera 4667, Palermo.
De martes a sábado de 20 h a 00:30 h.
Reservas: 011 2083-2220
Efectivo y tarjeta.



miércoles, 26 de abril de 2017

Encuentro Marzo de 2017, Nro 62: Tori Tori, Barrio Norte.

El encuentro del mes de marzo estuvo a cargo de Belu. 

La cita fue a las 21,30 en Ecuador 1175, a dos cuadras de Avenida Santa Fé en pleno Barrio Norte. No fue difícil encontrar el lugar porque aparte de edificios, kioscos y verdulerías, no hay otro reducto gastronómico que no sea ¨TORI TORI¨. 

Como su nombre lo anticipa, en el pequeñísimo pero cálido recinto sólo sirven el tradicional Yakitori japonés. Reversionadas y adaptadas al paladar porteño, estas típicas brochettes asiáticas son la nueva sensación del off gastronómico. 

Comandado por Naomi y Sergio (hijos de japoneses), en Tori Tori se sirven brochettes de lo que quieras, desde pollo, carne de res, salmón, hasta hongos y opciones veggie. El local es bastante pequeño, así que conviene reservar; nosotras éramos seis y nos dieron una mesa alta cerca de la puerta (también se puede hacer barra)


 


Nos orientaron con la carta y pedimos de todo un poco, un clásico del Grupo Gourmet que nos permite probar varios platos de la carta.  

Para picar nos trajeron una especie de chizitos con sabor a pescado y unas cervezas japonesas ASAHI; también hay sake y té verde. Olvídense del vino (alguno que otro pero nada interesante)


 

A medida que estaban listos nos fueron trayendo los platos. Empezamos con los Onigiris, una especie de buñuelos de arroz  envueltos con alga nori, con diferentes rellenos y salsas para ir mojando de a poco los bocados. Realmente deliciosos. Pedimos de arroz con ciruela y otro de pez bonito -vienen dos por porción.

Después llegaron las ensaladas: la Kyiru, de pepino con ciruela umeboshi y miso, y la Kimpira Gobo, con raíz de bardana y zanahoria. 


Después de varias cervezas y el banquete japonés en su máximo esplendor, llegaron las famosas brochettes, una degustación de 12 sabores pensada para compartir y probar diferentes texturas y combinaciones. No anotamos el orden y son tantas que no recuerdo los ingredientes exactos, pero las que más se destacaron fueron las de salmon con salsa agridulce, la de pollo con ciruela, portobello con queso y panceta, y lomo y verdeo. 



Los postres no suelen ser de los favoritos entre los japoneses y tampoco nos mataron los de Tori Tori, pero no podíamos dejar de probar algo con matcha. Para los que no están al tanto, el matcha es una  variedad de té que se caracteriza por ser un té verde molido y a diferencia de otros tipos de té verde, este se presenta y se vende en forma de polvo, así que es muy típico verlo en Corea y Japón en postres y bocaditos dulces. 

En Tori pedimos, una copa medio ¨sundae¨ de ¨deli gringo¨ con cornflakes, chocolate y helado de té verde. Y una especie de flan con gelatina también con té verde. Si nos ponemos exigentes, habiendo probado esto, la próxima pediría un té verde caliente o un sake. 


Recomendación, reserven e intenten sentarse en la barra al lado del chef, un hitazo para comer bien, relajado y sin pretensiones. 
Dato: también tienen opción de take away!!!! 


TORI TORI
Ecuador 1175, Barrio Norte. 4961-7978. 
Lunes a sábados de 19 a 23.30.
Sólo efectivo.