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lunes, 28 de octubre de 2019

Encuentro agosto 2019, Nro 91: ¨Totalmente Tano¨, Villa Crespo.

El turno de Agus, y un encuentro veneciano en pleno barrio de Villa Crespo.
¨ Totalmente Tano¨ es la propuesta del italiano Filippo Rebecca en Aguirre 465 y ahí nos encontramos con el grupo para nuestra cena número 91 del Grupo Gourmet.
Un lugar sin pretensiones, barrial y a pura pasta.

Martes a sábados desde las 19:30 y Domingos 13:00
































martes, 9 de julio de 2019

Encuentro mayo de 2019, Nro 88. ¨KOKO bao bar¨, Palermo Hollywood

Veo el número de cenas de nuestro grupo y me emociona que pronto lleguemos a las 100.
Ya imagino un evento para festejar con ustedes, los que sean que estén del otro lado y que vienen siguiendo nuestros humildes pero sentidos encuentros. 
Porque soñar no cuesta nada, no?

Pero todavía falta para ello y hoy nos convoca el número 88, a cargo de Fer, que nos mandó las indicaciones de su coordenada de mayo y hacia allá fuimos al encuentro.



Donde? al KOKO BAO BAR, y cómo bien anticipa su nombre, a comer baos y comida asiática en modo ¨street style¨. Y no porque la hayamos comido en la calle, si no porque lejos de ser un lugar acartonado y formal, en el KOKO se respira informalidad pero con creatividad y sabor.


Al entrar todas tuvimos nuestro momento de nostalgia, antiguamente en ese mismo lugar funcionaba el clásico ¨Arevalito¨, uno de los primeros y felices clásicos de Palermo.
Pero desde hace ya mas de un año, la propuesta cambió y la gente ya se entregó al ¨presente oriental¨.




La carta, al igual que el lugar, es pequeña pero contundente. 
La especialidad de la casa?, los famosos baos,  unos bollos de pan cocinados al vapor y con diferentes rellenos para elegir: pollo frito, cerdo, carne de vaca y la opción veggie.

Ideal para una noche de frío, pedimos todos los platitos y compartimos. Bao de pollo frito, una especie de niños envueltos con vegetales y papel de arroz ( para ir humedeciendo los bocados en una salsa agridulce con un toquecito sutil de picante), el curry para las valientes del equipo ( Belu y Agus ), un salteado de vegetales y unos dumplings.
Para tomar?, hay cervezas artesanales, unas buenas etiquetas de vino, pero recomendamos hacerle un lugar al tradicional sake, bebida alcohólica hecha con arroz fermentado, típica de japón.











El postre ?, hicimos doblete y nos mudamos al frecuentado y bien ponderado por este grupo:  OCCO  HELADOS en Dorrego 1581. Una fiesta de sabores y otra noche más que se nos va de las manos y que compartimos con pura felicidad a ustedes. 

KOKO bao bar

•Comida asiática callejera•
Lunes a Juev 12h a 15.30h // 19.30h a 23.30h
Vier y Sab 12h a 16h // 19.30h a 00h
Domingos 13h a 16:30h // 19.30h a 00h




domingo, 12 de mayo de 2019

Encuentro abril de 2019, Nro 87: ¨Anchoita¨, Chacarita.

En el 2018, y en lo que ya llevamos recorrido del 2019, dios mío, me parece a mí o el tiempo pasa cada vez mas rápido? No sé si es cosa de la vejez o algo que leí de una cuestión física-espacio-temporal, pero el tiempo parece volar. A lo que iba entonces y en el tema que  nos atañe, de un tiempo a esta parte y a pesar de los vaivenes que nos toca vivir, hemos tenido grandes, ambiciosas y esperadas aperturas gastronómicas.

Hago esta introducción no menor, porque para el encuentro de abril Belu nos llevó a una de ellas y fieles a nuestra tradición, acá estamos para compartirla con ustedes.

El punto de encuentro?, Juan Ramirez de Velazco 1520. 
La fachada?, para nada ostentosa y con aires de intriga y suspenso: una puerta de hierro, un cartel sin muchas pompas, y un pasillo eterno hacia un lugar inesperado.
La luz se va haciendo mas clara al final del túnel, y casi como llegando a una ¨mejor vida¨, entramos a ¨Anchoita¨, la nueva apuesta del multifacético Enrique Piñeyro en pleno barrio de la Chacarita. 





Piloto de avión, investigador, director de cine, actor, médico, y me estoy quedando corta con todos sus quehaceres y actividades, a todo esto hay que sumarle su pasión por la cocina. 
Enrique, que además de haber escrito y dirigido la famosa: Whisky Romeo Zulu, es el jefe y creador de este nuevo espacio gastronómico. 
Leí en una nota donde declaró que : cocinar es lo único que hizo seriamente en toda su vida. Y que bien que decidió hacer algo con todo eso, porque realmente lo hace más que bien. 

Allí se lo puede ver, dentro de la cocina abierta al público junto a su equipo de trabajo, orquestando todo con un detalle que no deja nada librado al azar. 
Nos sentamos en la mesa y delante nuestro está la foto en tamaño ¨espectacular¨ de la famosa ¨naranja mecánica¨ de 1974. 
Trato de inferir alguna explicación para definir tal detalle decorativo, pero necesito la ayuda del camarero y me indica que en aquella maquinaria futbolística, cada integrante podía jugar con el puesto de cualquiera de los otros. Asumo que algo de eso sucede en Anchoíta y la foto está allí para recordarle al grupo de trabajo que: ¨Todos sabemos hacer todo¨.  

                  

A este nivel de detalle y minuciosidad es al que me refiero: desde el horno de barro en la entrada, hasta los fuegos, las planchas, el sector de emplatado, la inversión escandalosa con lo que entiendo es una de las mejores cocinas montadas de estos últimos tiempos, la isla de quesos argentinos ( dios mío, valdría la pena una nueva visita para hacerle honor a tal variedad y sofisticación), la carta de vinos especialmente seleccionada, sidras y tragos, la barra de madera y el salón con mesas, todo allí es una oda a la excelencia.

Los platos ?, cantidades mas que generosas, pescados de rio y mar argentinos, carnes ( si van por esto, pidan el asado de obra) , vegetales, algo de pastas, y el denominador común: la calidad ¨ante todo¨, se nota, se vé y se siente.

Para empezar: chips de vegetales y cremas para untar y un Chaman, red blend.


 

No hay que irse de Anchoíta sin haber probado los quesos, y cómo estábamos en tema, tratamos de pedir los del gran maestro quesero: Mauricio Couly. Tip extra: no se olviden de pedir la miel. 





Voila, aquí nuestra selección. 


La entrada: el huevo apanado, explosión de sabores.


Ya en los platos fuertes y para no perder la costumbre, ideal para poner todo al centro y compartir. Pesca de río, garbanzos, ensaladas, y algo de carne para no desentonar con los fuegos.






 3 postres para degustar: Pistachos x3, Helado de anana y fragaria.




Hasta acá todo muy bien, no?, pero esta historia no termina acá, y se pone mucho mas emotiva, real y nostálgica.

A los pocos días de haber visitado Anchoíta, Fer nos manda el siguiente mensaje:

Bueno chicas, resulta que le reserve a mi mama Anchoita el viernes para que vaya con unas amigas y no saben lo que descubrió?....

¨La casa donde está el restaurant resultó ser de mi tatarabuelo, el abuelo materno de mi madre y pasó su infancia en esa casa.
45 personas eran las reuniones familiares, 11 hermanos tenia su madre
Su abuelo Santiago Biggi, vino a fines de 1800 de italia con sus padres.
Tenia ahí su casa y una empresa de carruajes con caballos. Era un doble terreno. Hoy Anchoita está en el galpón de atrás donde guardaban los carruajes, luego camiones. Tenían hasta un expendedor de nafta. La casa es de 1904. Murió en 1956 a los 86 años todavía al frente de su empresa que tenia camiones en ese momento ¨.

Si esto no es historia viva, entonces qué? Si la comida no nos conecta con nuestro pasado, entonces qué? Feliz de inmortalizar esta causalidad con nuestra cena número 87 en este blog de amigas, compañeras de copas, familia elegida...

Vivimos para inmortalizar historias, leyendas, cuentos de abuelos, bisabuelos, patios, cocinas con aromas, recetas, todo está allí, esperándonos para que lo volvamos a encontrar.

ANCHOITA:
Juan Ramirez de Velasco 1520
Martes a Sábado de 20 a 1am
Tel: 011 4854-9334






domingo, 7 de abril de 2019

Encuentro marzo, Nro 86: ¨LUPA¨, Nuñez.

La rueda giró, y para el encuentro de marzo me tocó a mí. 

Tenía mi selección hecha hacía varios meses, por lo tanto no tuve que decidir entre muchas opciones. Me gusta ser ecléctica y variada, a lo largo de estos 8 años que ya llevamos recorriendo con el GG mas de ochenta establecimientos, pasé por el bodegón de antaño, el recoveco gourmet y la novedad gastronómica del momento. 
Elegir me resulta complejo, le temo o mejor dicho, le temía, a la vara altísima que yo misma me ponía de no estar a la altura de la circunstancia, de que el establecimiento seleccionado por mi y la responsabilidad de trasladar a cinco comensales/amigas, al mismísimo infierno culinario. Digamos que la perfección virginiana me persigue y a veces me puede jugar una mala pasada. Pero como decía, aprendí. No en vano han sido los años de terapia y la incansable necesidad de prosperar y progresar, claro... emocionalmente hablando. Y ni decirles de la gran aventura que es darse cuenta de que la vida en consencuencia: el grupo gourmet...también es juego. 
Y que próspero es jugar con otras cinco delirantes que sin ninguna crítica ni animo de nada mas que pasarla bien unas cuantas horas, se suben a la partida mes a mes. 

Martes de marzo, resabios de un verano que no se quiere ir y la novedad juvenil en manos de dos creativos cocineros que tunearon un lugar con buen gusto y aires industriales neoyorquinos. Lo mas alentador?, huir de las calles típicas llenas de bolichitos o ¨restos¨. 
En la calle O'Higgins 3424, pegadito a la estación Nuñez de tren, está LUPA. LLegamos a las 21,30 y nuestra mesa redonda nos estaba esperando. El lugar me llena de expectativas y presiento que todo va a ser especial. Azulejos, banquetas y sillas retapizadas color tabaco, paredes descascaradas que le dan el toque perfecto. A simple vista todo encaja, y se nota que está pensado en cada detalle. 











Pero de la comida al hecho, hay un largo trecho.

La carta?, no tiene ni introducción, nudo ni desenlace. 
Uno o dos ingredientes por plato, para que al menos puedas pedirlos, pero para que también puedas adivinar e imaginar un sinfín de ingredientes. Casi como si pudieras hacer y deshacer tu propia aventura culinaria. Si o si necesitamos la ayuda de alguien, para entender de qué iba la cosa.
Nos contaron que los tamaños eran pequeños como para poder probar varias cosas, y bueno hacia allá fuimos con la frase maestra: ¨traenos toda la carta¨. 
Nueve platos, de los cuales tampoco vamos a develar gran cosa, pero de los que tuvimos una fiesta de sabores. Desde tartar, hasta tamales, berenjenas, cerdo, carne y un pescado entero, nos llevamos toda la experiencia LUPERA a cuestas. 
Minimalismo, gran presentación y una vajilla que hace que todo se luzca de maravilla, en Lupa tuvimos una gran velada.











Para el postre: melón, aceite de oliva y maní. De lo mas rico que probé ultimamente en materia postrera. 



Entiendo que irán modificando la magia de la carta y será ideal para volver a probar el menage a trois de sabores. Muchos mas que tres ingredientes en cada plato, pero una orgía de sabores que invitan a volver.
Ideal para ir en grupo o hacer barra solo o con un otro. 
Otro encuentro, otra excusa para seguir recorriendo la ciudad entre amigas y una experiencia mas que se suma a nuestra mágica bitácora gastronómica. 




LUPAO'Higgins 3424
Martes a Sábados de 21 a 24 hs
Reservas: 11-5038-3523