Mostrando entradas con la etiqueta comida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comida. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de agosto de 2019

Encuentro julio de 2019, Nro 90: ¨Pucará¨, Caballito.

Mitad de año para el grupo gourmet, y nuestra humilde bitácora de visitas gastronómicas. 
Es el turno de Titi, y ya nos pasó las coordenadas de este mes: nos vamos para el barrio porteño de Caballito.
El centro geográfico de la capital federal, el cu.. del mundo para algunos, que ajenos a mapas y sumidos en burbujas contenedoras, no han salido de sus pequeños límites de comodidad. 
Atrevanse amigos lectores, a los que aún no han visitado los confines de este maravilloso punto geográfico, a caminar por el barrio inglés, visitar en la semana el Mercado del Progreso o hacer un paseo en el "Tramway Histórico de Buenos Aires" de la Asociación Amigos del Tranvía, que rememora a los usuarios del que fuera uno de los transportes mas comunes de aquellas épocas. ( el servicio es gratuito y se puede hacer los sabados, domingos y feriados. La parada se encuentra en Emilio Mitre y Bonifacio y hay salidas cada 25 minutos).

Pero vamos a lo nuestro, ademas de los puntos de interés antes mencionados, existe uno de los restaurants mas tradicionales de Buenos Aires, y si de pescados y mariscos se trata, el lugar es PUCARA.


En la esquina de Juan Bautista Alberdi y Senillosa, está nuestra coordenada de julio. Titi nos citó 20,30hs y nos avisó que mas tarde no podemos llegar, porque se llena. Y es literal, el boliche no es muy grande pero está siempre a tope. 
Es martes, llueve a cántaros y nuestra mesa nos espera.
Sin lujos ni ostentaciones, manteles blancos, panera, manteca y mozos sin anotador, el Pucara es el punto de encuentro de habitues y no tanto.
No hay dudas ni regodeos en la decisión: paella de mariscos y pollo con arroz y azafrán. Todo al centro y para compartir, delicia absoluta.



Mientras pasamos la cuchara para rescatar lo que queda del ¨socarrat¨, nos ilusionamos con llegar igual que la mesa de al lado, seis amigos post ochenta que se nota vienen seguido y no paran de contar historias. 



Tampoco hay debate en el postre, vigilante de fresco y batata, y flan con dulce y crema. 


Llegamos temprano y nos vamos últimas, cerramos el lugar. Los mozos nos miran sin apuro, saben que somos la próxima generación del Pucará, las encargadas de correr la voz para mantener vivos los espacios que se valen de recetas clásicas y platos tradicionales, sin queso halloumi, kefir ni cúrcuma, porque hay lugar para todos y de eso se trata.


PUCARA: 
Mediodía y noche
Senillosa 493, Caballito.
Tel: 4902-4975




domingo, 12 de mayo de 2019

Encuentro abril de 2019, Nro 87: ¨Anchoita¨, Chacarita.

En el 2018, y en lo que ya llevamos recorrido del 2019, dios mío, me parece a mí o el tiempo pasa cada vez mas rápido? No sé si es cosa de la vejez o algo que leí de una cuestión física-espacio-temporal, pero el tiempo parece volar. A lo que iba entonces y en el tema que  nos atañe, de un tiempo a esta parte y a pesar de los vaivenes que nos toca vivir, hemos tenido grandes, ambiciosas y esperadas aperturas gastronómicas.

Hago esta introducción no menor, porque para el encuentro de abril Belu nos llevó a una de ellas y fieles a nuestra tradición, acá estamos para compartirla con ustedes.

El punto de encuentro?, Juan Ramirez de Velazco 1520. 
La fachada?, para nada ostentosa y con aires de intriga y suspenso: una puerta de hierro, un cartel sin muchas pompas, y un pasillo eterno hacia un lugar inesperado.
La luz se va haciendo mas clara al final del túnel, y casi como llegando a una ¨mejor vida¨, entramos a ¨Anchoita¨, la nueva apuesta del multifacético Enrique Piñeyro en pleno barrio de la Chacarita. 





Piloto de avión, investigador, director de cine, actor, médico, y me estoy quedando corta con todos sus quehaceres y actividades, a todo esto hay que sumarle su pasión por la cocina. 
Enrique, que además de haber escrito y dirigido la famosa: Whisky Romeo Zulu, es el jefe y creador de este nuevo espacio gastronómico. 
Leí en una nota donde declaró que : cocinar es lo único que hizo seriamente en toda su vida. Y que bien que decidió hacer algo con todo eso, porque realmente lo hace más que bien. 

Allí se lo puede ver, dentro de la cocina abierta al público junto a su equipo de trabajo, orquestando todo con un detalle que no deja nada librado al azar. 
Nos sentamos en la mesa y delante nuestro está la foto en tamaño ¨espectacular¨ de la famosa ¨naranja mecánica¨ de 1974. 
Trato de inferir alguna explicación para definir tal detalle decorativo, pero necesito la ayuda del camarero y me indica que en aquella maquinaria futbolística, cada integrante podía jugar con el puesto de cualquiera de los otros. Asumo que algo de eso sucede en Anchoíta y la foto está allí para recordarle al grupo de trabajo que: ¨Todos sabemos hacer todo¨.  

                  

A este nivel de detalle y minuciosidad es al que me refiero: desde el horno de barro en la entrada, hasta los fuegos, las planchas, el sector de emplatado, la inversión escandalosa con lo que entiendo es una de las mejores cocinas montadas de estos últimos tiempos, la isla de quesos argentinos ( dios mío, valdría la pena una nueva visita para hacerle honor a tal variedad y sofisticación), la carta de vinos especialmente seleccionada, sidras y tragos, la barra de madera y el salón con mesas, todo allí es una oda a la excelencia.

Los platos ?, cantidades mas que generosas, pescados de rio y mar argentinos, carnes ( si van por esto, pidan el asado de obra) , vegetales, algo de pastas, y el denominador común: la calidad ¨ante todo¨, se nota, se vé y se siente.

Para empezar: chips de vegetales y cremas para untar y un Chaman, red blend.


 

No hay que irse de Anchoíta sin haber probado los quesos, y cómo estábamos en tema, tratamos de pedir los del gran maestro quesero: Mauricio Couly. Tip extra: no se olviden de pedir la miel. 





Voila, aquí nuestra selección. 


La entrada: el huevo apanado, explosión de sabores.


Ya en los platos fuertes y para no perder la costumbre, ideal para poner todo al centro y compartir. Pesca de río, garbanzos, ensaladas, y algo de carne para no desentonar con los fuegos.






 3 postres para degustar: Pistachos x3, Helado de anana y fragaria.




Hasta acá todo muy bien, no?, pero esta historia no termina acá, y se pone mucho mas emotiva, real y nostálgica.

A los pocos días de haber visitado Anchoíta, Fer nos manda el siguiente mensaje:

Bueno chicas, resulta que le reserve a mi mama Anchoita el viernes para que vaya con unas amigas y no saben lo que descubrió?....

¨La casa donde está el restaurant resultó ser de mi tatarabuelo, el abuelo materno de mi madre y pasó su infancia en esa casa.
45 personas eran las reuniones familiares, 11 hermanos tenia su madre
Su abuelo Santiago Biggi, vino a fines de 1800 de italia con sus padres.
Tenia ahí su casa y una empresa de carruajes con caballos. Era un doble terreno. Hoy Anchoita está en el galpón de atrás donde guardaban los carruajes, luego camiones. Tenían hasta un expendedor de nafta. La casa es de 1904. Murió en 1956 a los 86 años todavía al frente de su empresa que tenia camiones en ese momento ¨.

Si esto no es historia viva, entonces qué? Si la comida no nos conecta con nuestro pasado, entonces qué? Feliz de inmortalizar esta causalidad con nuestra cena número 87 en este blog de amigas, compañeras de copas, familia elegida...

Vivimos para inmortalizar historias, leyendas, cuentos de abuelos, bisabuelos, patios, cocinas con aromas, recetas, todo está allí, esperándonos para que lo volvamos a encontrar.

ANCHOITA:
Juan Ramirez de Velasco 1520
Martes a Sábado de 20 a 1am
Tel: 011 4854-9334






domingo, 10 de marzo de 2019

Encuentro febrero Nro 85: ¨Donnet te ama¨, Chacarita.


Ya tuvimos nuestro encuentro gourmet de febrero, y sucedió precisamente el día 21.

Fue el turno de Agus, y como anfitriona de la noche, nos citó en el barrio de la Chacarita a las 21hs.

Como siempre no tenía ni idea donde íbamos y cuando llegué a la locación indicada, me encontré con lo que podría haber sido una gran pizzeria de antaño. Sumamente desconcertada pensé si no me había equivocado de lugar, pero estaba segura que no, Agus siempre tiene un as bajo la manga y toma riesgos ¨imbatibles¨. 

Entramos al salón, por el momento sin comensales, y busqué alguna pista. 
Rápidamente se acercó un chico y al mismo tiempo mis ojos de lince detectaron la mesa. Una virgen de Guadalupe recostada y un cartel que predicaba casi como ofrenda, el nombre de nuestra reserva. 
Esto ya pintaba interesante. El grupo fue cayendo al baile, y la escenografía parecía sacada de una película de Greenaway o una pintura de El Bosco.




Todo absolutamente todo en ¨Donnet te ama¨ es fotografiable. Podríamos hacer infinitas escenas del ¨Dante¨ y filmar un largometraje... todo en el mismo lugar. 
Me pregunto de donde habrán sacado cada una de las fotos, estampitas, carteles, marquesinas, y demases que habitan el lugar. Con el diario del lunes, me entero que Manuela Donnet, dueña y cocinera del recinto tiene todo que ver. 

Los habitués colmaron la vereda y estaba estallada de mesas y platos que iban y venían, nosotras instaladas puertas adentro sufrimos las consecuencias del calor y unos tímidos ventiladores nos hicieron caricias en la frente. Tomen nota: si es verano, cenen afuera.

Llegó la carta y la sorpresa fue inminente, una propuesta vegetariana a base de hongos, sopas y fainas. 
Nada de paneras, manteles pipí cucú, carnes, fritangas, ni platos predecibles. 
Sudando rabiosamente empezamos por la sopa, sí por la sopa. Realmente un manjar del que sólo saboreamos un par de cucharadas y del cual nos prometemos volver a probar, con un mínimo de 2 grados de temperatura exterior y pronóstico de nieve.





De ahí pasamos a la degustación, un  poco de todo, y las fainas con tomates, ajo, perejil y cebollas, de las que pedimos segunda vuelta. 
Hongos, hongos y mas hongos, vegetales avinagrados y una explosión de sabores.

 




Mientras en la barra, un equipo de trabajo amalgamado, y una escena sacada de Fame o De la Guarda. Todos parecen amigos y actores consagrados del actor studio. Que charme dios mío... También vale la pena para verlos. 
No está nada mal dejar el bife y el brochette de vez en cuando y salirse de la zona de comfort.

Donnét te ama y nosotros le amamos a él. 

DONNET TE AMA:
Av Jorge Newbery 4081 
Reservas: 1127499773 
martes a sábado 19:00 a 24:00








martes, 4 de diciembre de 2018

Encuentro noviembre de 2018, Nro 82: ¨La Fondue¨ Palermo Chico.

El encuentro original del mes de noviembre se vio seriamente afectado por la llegada de sherpas, comitivas y representantes varios, en lo que supo ser a lo largo de varios días, la jornada del G20. Nos avisaron que llegar al lugar, propuesto por Lu, era casi tarea imposible. Debate mediante, va, viene, pim, pum, pam... Lu sacó plan B de la galera y si señores nosotros armamos nuestro evento paralelo: GG 20.

El punto de encuentro?: a las 21hs en Juan Francisco Seguí 4674. 
Por un momento pensé que se trataba del famoso ¨Cangas del Narcea¨, un bodegón por la zona que vengo escuchando con mucha pompa hace rato y aún no conozco. Manteniendo la premisa interna de no adivinar, seguí caminando y llegué a destino.
Para mi sorpresa, un lugar que desconocía al 100% y una propuesta fuera del radar habitual: LA FONDUE. 
Puntual y oficiando de maestra de ceremonias, Lu ya estaba en la mesa esperándonos. Nos da la bienvenida y entre risas cómplices con el dueño, ya sabemos que es una habitué.

Pequeño, sencillo y para los ¨amigos del barrio¨, el lugar no discrimina a los nuevos comensales y dificilmente llegues si no te trae alguien. 

Los reyes de la carta, obviamente la variedad imbatible de quesos, embutidos y ella ¨la fondue¨, pero atentos los que no quieran lidiar con la monarquía: sin desmerecer también hay ensaladas, carnes, pollo y pesca. 
Los vinos, directo de la cava, y la atención majestuosa de sus dueños, van y vienen con las recomendaciones y las sugerencias según lo que pidas.


Unos pancitos con boconccino y salame, cortesía de la casa.

Quesos ahumados, mortadella, jamón crudo, vegetales asados y un vino L´eternitat.

No podía faltar una ensalada fresca para acompañar los manjares queseros.

Postre: flan de naranja y jengibre, queso y dulce y cascos de membrillos, sugerencia de los amigos Fondue.
Almacen gourmet mediante, y la opción de llevarte esos manjares a tu casa, La Fondue nos recibió para este noviembre que ya se retira con estilo y supo ser testigo de la votación de la perla del año: el encuentro de Fin de año.

No se pierdan el próximo capítulo a la misma hora y por el mismo canal. 

LA FONDUE
Juan Francisco Seguí 4674, Palermo chico.
Tel.: 011 4778-0110




lunes, 1 de octubre de 2018

Encuentro septiembre de 2018, Nro 80: ¨Lezama Restaurant¨ , San Telmo.

Y en un abrir y cerrar de ojos, llegamos a nuestro ochenta aniversario. Sí como lo leen, ochenta establecimientos gastronómicos, bolichitos, restaurants o departamentos devenidos en algo parecido a esto último, que visitamos a lo largo de nuestra humilde existencia. Porque el número redondo invita a celebrar, a sorprenderse del camino recorrido, a seguir fantaseando que viajamos por el mundo visitando y degustando algo mas que comida en un plato, sino la ilusión de dueños y cocineros, que quieren agasajar y sentirse felices de ver varias mesas llenas. Así de igual vivimos esos deseos y así de igual seguimos celebrando.

Casualmente me toca a mí, no pensé en nada alegórico y tampoco fui ¨a por algo original¨. Hacía tiempo que quería llevar al grupo al famoso bodegón ¨Lezama¨. 
Algo del grabado en dorado de los vidrios, las cortinas y la puerta vaiven del ingreso, me invitaban como el flautista de Hamelín a entrar. Con convicción y segura de mi elección, pasé las coordenadas al grupo y hacia allá fuimos.



   


Es martes por la noche y para variar está anunciado tormenta, granizo y la mar en coche. Tenemos versión reducida del grupo porque hay maternidad incipiente y viajes varios, pero la fecha no se cancela ni de casualidad. 
El boliche está tranquilo, los mozos de chaqueta blanca relojean cada tanto el salón para salir rápidamente al servicio, y las mesas bambolean sus manteles inmaculados, las paneras, la sal y la manteca. 


  


Chequeamos la carta y salteamos las entradas, somos pocas y vamos con la modalidad plato individual. La dupla Agus/Titi comparten la paella de mariscos ( especialidad de la casa ) y yo voy por el arroz azafranado con pollo a.k.a paella valenciana. 




 




Sin ofenderla nos reímos un poco de la carta de vinos, clásicos de antaño al estilo Chateaux Vieux y el mas famoso de los Rincones, dejan bastante que desear, pero por suerte encontramos una bocanada de aire fresco entre las reliquias bodegueras, y el amigo salvador se convierte en Nicasia. 


 

Fundado en 1930 y empapelado de tesoros que ponen en evidencia su trayectoria, el Lezama, como me gusta llamarlo, es un museo viviente. Mientras recorro la historia a través de las paredes, me encuentro con la captura enmarcada de la visita de Zinedine Zidane, alguna camiseta de fútbol, y las famosas patas de jamón colgando del techo. Nosotras también aprovechamos para hacer un repaso por la nuestra, la del Grupo Gourmet, que si bien fue fundado hace unos humildes siete años, recolectó anécdotas, aperturas, cierres y mas de una tormenta huracanada.

Como una espectadora hipnotizada, copa en mano, las miro reír a carcajadas, contando de aquella vez que tuvimos que empujar el auto sobre Avenida Córdoba y los muchachos del camión que pasaba nos llenaron de piropos o de la única vez que aceptamos un invitado a la mesa a cambio de que nos oficie de timonel y nos lleve en lancha a comer al Tigre. De las dinámicas de Lu o de alguna que otra ¨apagada de tele¨ de una que otra integrante, todo todo es bienvenido en este grupo que abrimos para ustedes...nuestros queridos y fieles seguidores. 

Llegando al final de nuestra velada y haciendo honores a la sección dulce, nos dejamos acompañar por el bien ponderado vigilante batatero y unas peras al borgoña con helado y obleas. 

Dicen las buenas lenguas que el gran Sábato escribió algunas de sus prosas más célebres en este lugar. Yo juego a que esa noche estuvo sentado en nuestra mesa y fue nuestro nuevo invitado de honor !!




  
Para los mas curiosos dejo una gran nota que escribió Rodolfo Edwards sobre el Parque Lezama y sus rincones más inmortales.

https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-1687-2004-09-19.html
                                             
RESTAURANT LEZAMA
Av Brasil 359
Tel: 4361-0114
De martes a domingos, almuerzo  y cena.






sábado, 18 de agosto de 2018

Encuentro julio de 2018, Nro 78: ¨La olla de Felix¨, Recoleta.

Es julio, invierno y el grupo gourmet se prepara para salir al encuentro. Hoy es nuestra cena número 78 y el turno de Titi.

No estará el grupo completo porque tenemos una baja, Belu está a punto caramelo y la panza ya está pidiendo pista, no será de la partida y por ende estaremos las cinco a las 21hs en las coordenadas enviadas hace un par de horas.

La zona elegida: Recoleta y el restaurant...el nuevo spot de la tradicional fonda ¨La Olla de Felix¨, que mudó su pequeño local a uno mas grande en la misma cuadra. 
A lo largo de los años, La Olla supo construir su reputación. Pocas mesas pero siempre a tope (nunca llegué a ir) era vox populi que lograr un lugar en el antiguo recinto era figurita difícil. 



Fundada en 1993 por el cordobés Félix Rueda, su olla parece agrandarse para ir por mas. El espacio en cuestión: una casona antigua de dimensiones considerables que supo alojar meses atrás una sucursal de Tea Connection. Renovada, más señorial, y con el sello de Felix, allí nos encontramos. 

 


Esta vez nos salteamos las entradas y vamos directo por los principales. Dividido en entradas, ensaladas, carnes, pesacados, pastas, risotto, y una sección ¨Lo simple¨, el menú es variopinto y correcto, no así la selección de vinos que no se arriesga y deja poco que desear. ( Don Felix, porqué no algo de las etiquetas nuevas??, no tenemos nada malo que decir del Trumpeter pero hubiéramos querido algo mas arriesgado ).




Ni abundantes ni escasos, los platos llegan bien presentados y coloridos, justos en su proporción y sin pretensiones. Pedimos: 

Bondiola braseada con puré dulce, cocción lenta, reduccíon de vegetales y especies aromáticas. Acompañada con un puré de batatas con toffee y crocante de batatas pay.


Paillard de pechuga magra de pollo cocinada en vino blanco, crema, cebolla, puerro y verdeo, con curry amarillo no picante. Acompañado de arroz jazmín.


Risotto cremoso de remolacha y trufas de queso de cabra, rellenas con nueces asadas y una rodaja de focaccia italiana.



Pasta casera rellena con salmón rosado y ciboulette, con salsa de queso gorgonzola.


Ideales para este frío crudo que viene calando fuerte en los huesos, los platos saben hacer de las suyas y completan nuestras expectativas. Los postres, en la misma sintonía, van desde el clásico panqueque, pasando por el queso y dulce, hasta las mousses y la tarte tatin.




 


Combinaciones que no pasan de moda y sabores tradicionales, La Olla se instala como un clásico barrial y sin pretensiones. 

Intrigada y curiosa, me quedo con las ganas de haber conocido aquella pequeña y acogedora Olla original...

La Olla de Felix
Dirección: Juncal 1642, recoleta
Reservas: 4811-2873
Lun a vie de 11hs a 24hs
Sábados 12,30hs a 24hs