Mexico en Buenos Aires y el turno de quién les habla, para compartir una noche a pura comida y bebida con el Grupo Gourmet.
Tres cocineros mexicanos que traen lo mejor de la comida callejera en este reducto pequeño, amigable y casual en pleno barrio de la Chacarita.
Gorditas, tacos y tortillas, en una carta pequeña pero cuidada para aprender mas de la cultura azteca y sumar otra opción al nuevo polo gastronómico porteño.
P/D: Opciones sin gluten y mesas en la calle. Atentos: no toman reservas.
ULUA COCINA MEXICANA
Av. Jorge Newbery 3791
Horario:
Lunes,miércoles, jueves y viernes de 19-23hrs
Sábado 13-16hrs y 19-23hrs
CERRADO Domingo y martes
Mostrando entradas con la etiqueta Chacarita. Mostrar todas las entradas
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lunes, 28 de octubre de 2019
domingo, 12 de mayo de 2019
Encuentro abril de 2019, Nro 87: ¨Anchoita¨, Chacarita.
En el 2018, y en lo que ya llevamos recorrido del 2019, dios mío, me parece a mí o el tiempo pasa cada vez mas rápido? No sé si es cosa de la vejez o algo que leí de una cuestión física-espacio-temporal, pero el tiempo parece volar. A lo que iba entonces y en el tema que nos atañe, de un tiempo a esta parte y a pesar de los vaivenes que nos toca vivir, hemos tenido grandes, ambiciosas y esperadas aperturas gastronómicas.
Hago esta introducción no menor, porque para el encuentro de abril Belu nos llevó a una de ellas y fieles a nuestra tradición, acá estamos para compartirla con ustedes.
El punto de encuentro?, Juan Ramirez de Velazco 1520.
La fachada?, para nada ostentosa y con aires de intriga y suspenso: una puerta de hierro, un cartel sin muchas pompas, y un pasillo eterno hacia un lugar inesperado.
La luz se va haciendo mas clara al final del túnel, y casi como llegando a una ¨mejor vida¨, entramos a ¨Anchoita¨, la nueva apuesta del multifacético Enrique Piñeyro en pleno barrio de la Chacarita.
Piloto de avión, investigador, director de cine, actor, médico, y me estoy quedando corta con todos sus quehaceres y actividades, a todo esto hay que sumarle su pasión por la cocina.
Enrique, que además de haber escrito y dirigido la famosa: Whisky Romeo Zulu, es el jefe y creador de este nuevo espacio gastronómico.
Leí en una nota donde declaró que : cocinar es lo único que hizo seriamente en toda su vida. Y que bien que decidió hacer algo con todo eso, porque realmente lo hace más que bien.
Allí se lo puede ver, dentro de la cocina abierta al público junto a su equipo de trabajo, orquestando todo con un detalle que no deja nada librado al azar.
Nos sentamos en la mesa y delante nuestro está la foto en tamaño ¨espectacular¨ de la famosa ¨naranja mecánica¨ de 1974.
Trato de inferir alguna explicación para definir tal detalle decorativo, pero necesito la ayuda del camarero y me indica que en aquella maquinaria futbolística, cada integrante podía jugar con el puesto de cualquiera de los otros. Asumo que algo de eso sucede en Anchoíta y la foto está allí para recordarle al grupo de trabajo que: ¨Todos sabemos hacer todo¨.

A este nivel de detalle y minuciosidad es al que me refiero: desde el horno de barro en la entrada, hasta los fuegos, las planchas, el sector de emplatado, la inversión escandalosa con lo que entiendo es una de las mejores cocinas montadas de estos últimos tiempos, la isla de quesos argentinos ( dios mío, valdría la pena una nueva visita para hacerle honor a tal variedad y sofisticación), la carta de vinos especialmente seleccionada, sidras y tragos, la barra de madera y el salón con mesas, todo allí es una oda a la excelencia.
Los platos ?, cantidades mas que generosas, pescados de rio y mar argentinos, carnes ( si van por esto, pidan el asado de obra) , vegetales, algo de pastas, y el denominador común: la calidad ¨ante todo¨, se nota, se vé y se siente.
Para empezar: chips de vegetales y cremas para untar y un Chaman, red blend.
3 postres para degustar: Pistachos x3, Helado de anana y fragaria.
Hasta acá todo muy bien, no?, pero esta historia no termina acá, y se pone mucho mas emotiva, real y nostálgica.
A los pocos días de haber visitado Anchoíta, Fer nos manda el siguiente mensaje:
Bueno chicas, resulta que le reserve a mi mama Anchoita el viernes para que vaya con unas amigas y no saben lo que descubrió?....
¨La casa donde está el restaurant resultó ser de mi tatarabuelo, el abuelo materno de mi madre y pasó su infancia en esa casa.
45 personas eran las reuniones familiares, 11 hermanos tenia su madre
Su abuelo Santiago Biggi, vino a fines de 1800 de italia con sus padres.
Tenia ahí su casa y una empresa de carruajes con caballos. Era un doble terreno. Hoy Anchoita está en el galpón de atrás donde guardaban los carruajes, luego camiones. Tenían hasta un expendedor de nafta. La casa es de 1904. Murió en 1956 a los 86 años todavía al frente de su empresa que tenia camiones en ese momento ¨.
Si esto no es historia viva, entonces qué? Si la comida no nos conecta con nuestro pasado, entonces qué? Feliz de inmortalizar esta causalidad con nuestra cena número 87 en este blog de amigas, compañeras de copas, familia elegida...
Vivimos para inmortalizar historias, leyendas, cuentos de abuelos, bisabuelos, patios, cocinas con aromas, recetas, todo está allí, esperándonos para que lo volvamos a encontrar.
ANCHOITA:
Juan Ramirez de Velasco 1520
Martes a Sábado de 20 a 1am
Tel: 011 4854-9334
Hago esta introducción no menor, porque para el encuentro de abril Belu nos llevó a una de ellas y fieles a nuestra tradición, acá estamos para compartirla con ustedes.
El punto de encuentro?, Juan Ramirez de Velazco 1520.
La fachada?, para nada ostentosa y con aires de intriga y suspenso: una puerta de hierro, un cartel sin muchas pompas, y un pasillo eterno hacia un lugar inesperado.
La luz se va haciendo mas clara al final del túnel, y casi como llegando a una ¨mejor vida¨, entramos a ¨Anchoita¨, la nueva apuesta del multifacético Enrique Piñeyro en pleno barrio de la Chacarita.
Enrique, que además de haber escrito y dirigido la famosa: Whisky Romeo Zulu, es el jefe y creador de este nuevo espacio gastronómico.
Leí en una nota donde declaró que : cocinar es lo único que hizo seriamente en toda su vida. Y que bien que decidió hacer algo con todo eso, porque realmente lo hace más que bien.
Allí se lo puede ver, dentro de la cocina abierta al público junto a su equipo de trabajo, orquestando todo con un detalle que no deja nada librado al azar.
Nos sentamos en la mesa y delante nuestro está la foto en tamaño ¨espectacular¨ de la famosa ¨naranja mecánica¨ de 1974.
Trato de inferir alguna explicación para definir tal detalle decorativo, pero necesito la ayuda del camarero y me indica que en aquella maquinaria futbolística, cada integrante podía jugar con el puesto de cualquiera de los otros. Asumo que algo de eso sucede en Anchoíta y la foto está allí para recordarle al grupo de trabajo que: ¨Todos sabemos hacer todo¨.

A este nivel de detalle y minuciosidad es al que me refiero: desde el horno de barro en la entrada, hasta los fuegos, las planchas, el sector de emplatado, la inversión escandalosa con lo que entiendo es una de las mejores cocinas montadas de estos últimos tiempos, la isla de quesos argentinos ( dios mío, valdría la pena una nueva visita para hacerle honor a tal variedad y sofisticación), la carta de vinos especialmente seleccionada, sidras y tragos, la barra de madera y el salón con mesas, todo allí es una oda a la excelencia.
Los platos ?, cantidades mas que generosas, pescados de rio y mar argentinos, carnes ( si van por esto, pidan el asado de obra) , vegetales, algo de pastas, y el denominador común: la calidad ¨ante todo¨, se nota, se vé y se siente.
Para empezar: chips de vegetales y cremas para untar y un Chaman, red blend.
No hay que irse de Anchoíta sin haber probado los quesos, y cómo estábamos en tema, tratamos de pedir los del gran maestro quesero: Mauricio Couly. Tip extra: no se olviden de pedir la miel.
Voila, aquí nuestra selección.
La entrada: el huevo apanado, explosión de sabores.
Ya en los platos fuertes y para no perder la costumbre, ideal para poner todo al centro y compartir. Pesca de río, garbanzos, ensaladas, y algo de carne para no desentonar con los fuegos.
A los pocos días de haber visitado Anchoíta, Fer nos manda el siguiente mensaje:
Bueno chicas, resulta que le reserve a mi mama Anchoita el viernes para que vaya con unas amigas y no saben lo que descubrió?....
¨La casa donde está el restaurant resultó ser de mi tatarabuelo, el abuelo materno de mi madre y pasó su infancia en esa casa.
45 personas eran las reuniones familiares, 11 hermanos tenia su madre
Su abuelo Santiago Biggi, vino a fines de 1800 de italia con sus padres.
Tenia ahí su casa y una empresa de carruajes con caballos. Era un doble terreno. Hoy Anchoita está en el galpón de atrás donde guardaban los carruajes, luego camiones. Tenían hasta un expendedor de nafta. La casa es de 1904. Murió en 1956 a los 86 años todavía al frente de su empresa que tenia camiones en ese momento ¨.
Si esto no es historia viva, entonces qué? Si la comida no nos conecta con nuestro pasado, entonces qué? Feliz de inmortalizar esta causalidad con nuestra cena número 87 en este blog de amigas, compañeras de copas, familia elegida...
Vivimos para inmortalizar historias, leyendas, cuentos de abuelos, bisabuelos, patios, cocinas con aromas, recetas, todo está allí, esperándonos para que lo volvamos a encontrar.
ANCHOITA:
Juan Ramirez de Velasco 1520
Martes a Sábado de 20 a 1am
Tel: 011 4854-9334
domingo, 10 de marzo de 2019
Encuentro febrero Nro 85: ¨Donnet te ama¨, Chacarita.
Ya tuvimos nuestro encuentro gourmet de febrero, y sucedió precisamente el día 21.
Fue el turno de Agus, y como anfitriona de la noche, nos citó en el barrio de la Chacarita a las 21hs.
Como siempre no tenía ni idea donde íbamos y cuando llegué a la locación indicada, me encontré con lo que podría haber sido una gran pizzeria de antaño. Sumamente desconcertada pensé si no me había equivocado de lugar, pero estaba segura que no, Agus siempre tiene un as bajo la manga y toma riesgos ¨imbatibles¨.
Entramos al salón, por el momento sin comensales, y busqué alguna pista.
Rápidamente se acercó un chico y al mismo tiempo mis ojos de lince detectaron la mesa. Una virgen de Guadalupe recostada y un cartel que predicaba casi como ofrenda, el nombre de nuestra reserva.
Esto ya pintaba interesante. El grupo fue cayendo al baile, y la escenografía parecía sacada de una película de Greenaway o una pintura de El Bosco.
Todo absolutamente todo en ¨Donnet te ama¨ es fotografiable. Podríamos hacer infinitas escenas del ¨Dante¨ y filmar un largometraje... todo en el mismo lugar.
Me pregunto de donde habrán sacado cada una de las fotos, estampitas, carteles, marquesinas, y demases que habitan el lugar. Con el diario del lunes, me entero que Manuela Donnet, dueña y cocinera del recinto tiene todo que ver.
Los habitués colmaron la vereda y estaba estallada de mesas y platos que iban y venían, nosotras instaladas puertas adentro sufrimos las consecuencias del calor y unos tímidos ventiladores nos hicieron caricias en la frente. Tomen nota: si es verano, cenen afuera.
Llegó la carta y la sorpresa fue inminente, una propuesta vegetariana a base de hongos, sopas y fainas.
Nada de paneras, manteles pipí cucú, carnes, fritangas, ni platos predecibles.
Sudando rabiosamente empezamos por la sopa, sí por la sopa. Realmente un manjar del que sólo saboreamos un par de cucharadas y del cual nos prometemos volver a probar, con un mínimo de 2 grados de temperatura exterior y pronóstico de nieve.
De ahí pasamos a la degustación, un poco de todo, y las fainas con tomates, ajo, perejil y cebollas, de las que pedimos segunda vuelta.
Hongos, hongos y mas hongos, vegetales avinagrados y una explosión de sabores.
Mientras en la barra, un equipo de trabajo amalgamado, y una escena sacada de Fame o De la Guarda. Todos parecen amigos y actores consagrados del actor studio. Que charme dios mío... También vale la pena para verlos.
No está nada mal dejar el bife y el brochette de vez en cuando y salirse de la zona de comfort.
Donnét te ama y nosotros le amamos a él.
DONNET TE AMA:
Av Jorge Newbery 4081
Reservas: 1127499773
martes a sábado 19:00 a 24:00
domingo, 8 de octubre de 2017
Encuentro septiembre de 2017, Nro 68: ¨Rita¨- Chacarita
Hace algunos meses leí un artículo que decía que la curiosidad hacía de las personas seres más abiertos, desectructurados, desprejuiciosos, ávidos de una vida intrínsecamente optimista y aventurada.
Cada encuentro del Grupo Gourmet me comprueba lo que leí. Seis personas que se juntan de forma desinteresada con la excusa de comer, a probar lo que propone el otro.
Me sorprendo cada vez que llego a una coordenada y veo el compromiso de juntarse una vez por mes a hablar de la vida, de historias mundanas, simples y terrenales. La posibilidad de brindar cada una de esas noches por la vida misma y por la certeza de que lo mejor siempre está por llegar.
Para nuestro encuentro de septiembre, Belu nos llevó por su barrio y nos invitó a RITA, en el corazón de Chacarita.
Allá por el año 2013 tuvimos nuestro 3er encuentro gourmet, gracias al blog pude rescatar que habíamos ido al Restaurant Caseros, en San Telmo y comprobar que algo de la cena de hoy tenía un dejo de aquella visita.
Allí nos contó que la dueña era ex Caseros y que solo abrían para la cena los viernes y sábados. ( dato no menor para los que quieran almuerzo o comida para llevar durante el día ).
Rita es un lugar descontracturado y para nada pretencioso. Gente del barrio con ganas de salir a comer algo rico, casero y simple.
Si bien no estuvo el grupo completo, nos dieron la única mesa grande del salón y con vista privilegiada, balconeamos todo lo que sucedió durante la velada. Una especie de salón privado pero a la intemperie.
Luces bajas, velas y minimalismo puro, la carta también se traduce en esos términos.
Para beber pedimos un Hey Malbec increíble de nuestro querido Matías Riccitelli.
Y tres entradas para compartir, Ensalada de langostino con curry y naranja.
Burrata, hongos, pesto de tomates y jamón crudo.
Brie apanado con ensalada de rúcula, cebolla morada y peras.
Para los principales repetimos plato así que solo van a ver el cuadril marinado con papas, puerro, hongos y chimichurri.
Y el pescado del día con ensalada de garbanzos, cebolla morada, tomates, cilantro y rúcula.
En el resto de la carta hay, pechito de cerdo braseado, Ravioles de zapallo, Risotto de hongos y tallarines con mejillones.
Una carta pequeña pero con opciones para todos.
Para el momento del postre, todas coincidimos y llegamos a la conclusión de que las opciones no le hacen justicia al lugar. Nada extraordinario y sin mucho sabor.
Pedimos la torta húmeda de chocolate con crema y naranjas frescas.
El lemon curd con frutas frescas y merengue.
Una excusa mas para salirnos de la ruta gastronómica habitual, compartir cuentos y otras pompas, y saborear la vida.
Yapa: Un libro que nos dejó nuestra líder de dinámicas y ausente con aviso por la pinky style.
Rita:
Dirección: Olleros 3891
Reservas: 011 4554-4555
Restaurante de día & comida casera para llevar
Viernes y sábados abierto por la noche.
Viernes y sábados abierto por la noche.
martes, 14 de febrero de 2017
Encuentro febrero de 2017. Nro 61: ¨Lekeitio Bodegón Vasco¨ barrio de Chacarita.
Buenos Aires es reconocida mundialmente por ser la capital de las librerías (algo como 25 por cada 100.000 habitantes) y la capital del teatro con más de 200 salas, pero me pregunto cuál será la estadística para los restaurantes. Es sorprendente la cantidad inagotable de propuestas gastronómicas que reviven los rincones menos populares de la ciudad y logran revitalizar los diferentes barrios porteños. Fue precisamente esta premisa, el motor para elegir mi lugar del encuentro Gourmet de este mes y visitar lo nuevo de la Chacarita.
Su nombre, que nace del diminutivo de Chácara o Chacra (en quechua es quinta o granja), hace alusión a la Chacra del Colegio que la Compañía de Jesús tenía en las afueras de la ciudad de Buenos Aires hacia mediados del siglo XVIII. Por ello, se la conocía como "la chacrita" o "chacarita de los colegiales".
Además del tradicional bodegón ¨Albamonte¨ (aún no visitado por el Grupo), la Chacarita es popularmente conocida por su famoso cementerio, tranquilidad ensordecedora y casas bajas. El barrio, al igual que Colegiales, comenzó hace algunos años a revitalizar sus espacios de ocio con teatros, librerías y claro... restaurantes.
Una de las nuevas propuestas es la de LEKEITIO, Bodegón vasco, que abrió a mitad del año pasado en el 4056 de la calle Santos Dumont y que elegí para visitar con el Grupo Gourmet la noche del martes pasado.
Con una estética moderna, donde resaltan el cemento y la madera, este bodegón reloaded propone una carta pequeña, pero fiel cien por cien a la cultura vasca.
El menú está dividido en: raciones (pintxos para picar y compartir), principales (pastel de papas, pescas y txipirones, entre otros) y postres; optamos por los primeros y dejamos los segundos para una próxima visita.
Nos atendió y recomendó todos nuestros platos, Romina.
Para tomar, además de cerveza artesanal, tragos, vermouth y vinos, hay sidra. Datazo: el agua va por cuenta de Lekeitio.
Su nombre, que nace del diminutivo de Chácara o Chacra (en quechua es quinta o granja), hace alusión a la Chacra del Colegio que la Compañía de Jesús tenía en las afueras de la ciudad de Buenos Aires hacia mediados del siglo XVIII. Por ello, se la conocía como "la chacrita" o "chacarita de los colegiales".
Además del tradicional bodegón ¨Albamonte¨ (aún no visitado por el Grupo), la Chacarita es popularmente conocida por su famoso cementerio, tranquilidad ensordecedora y casas bajas. El barrio, al igual que Colegiales, comenzó hace algunos años a revitalizar sus espacios de ocio con teatros, librerías y claro... restaurantes.
Una de las nuevas propuestas es la de LEKEITIO, Bodegón vasco, que abrió a mitad del año pasado en el 4056 de la calle Santos Dumont y que elegí para visitar con el Grupo Gourmet la noche del martes pasado.
Con una estética moderna, donde resaltan el cemento y la madera, este bodegón reloaded propone una carta pequeña, pero fiel cien por cien a la cultura vasca.
Lequeitio es un municipio de la provincia de Vizcaya, País Vasco, España.
Nos atendió y recomendó todos nuestros platos, Romina.
Para tomar, además de cerveza artesanal, tragos, vermouth y vinos, hay sidra. Datazo: el agua va por cuenta de Lekeitio.
Nosotras optamos por un Bonarda de ¨El Enemigo¨, más que recomendable!!!
Para empezar y como cortesía de la casa, nos trajeron unas brusquetas y un gazpacho.
Luego pedimos una burrata con salsa verde.
Croquetas de salmón blanco con salsita (también se pueden pedir de arroz o de bechamel y panceta).
Roll de masa filo con morcilla vasca y puré de manzana verde.
Y de la lista de principales y por antojo de la mayoría, sumamos unos txipirones rellenos en su tinta y arroz blanco.
La carta de postres es realmente increíble, pedimos la Tarta Vasca, que viene rellena de crema pastelera y coulis de naranja.
El flan de dulce de leche con óreo casera y crema ácida.
Al Carajillo: natilla de café con almíbar de cointreau y balsámico.
Los martes, además del menú, funciona el ¨Parri Jazz¨, música en vivo a cargo de artistas invitados y sandwiches de carne que salen de la parrilla que está en el patio. Dato: todavía están con algunos temas con la extracción del aire, así que tengan en mente que saldrán un poco ahumados.
Abierto desde el mediodía hasta la noche, Lekeitio es una gran opción para disfrutar buena comida, en un ambiente descontracturado y fuera del circuito tradicional. Imperdible!!
LEKEITIO: Santos Dumont 4056
Reservas: 15-5629-3312
Imperdibles de la Chacarita:
Bodegón Albamonte
Librería Falena
Teatro Santos 4040
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Restaurant,
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