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viernes, 4 de mayo de 2018

Encuentro abril de 2018, Nro 75. ¨Yugane¨, barrio : Flores.


El encuentro de abril estuvo a cargo de Belu, creo que entre Agus y ella, se disputan el puesto a ¨los encuentros out of the box¨. 
Y como ustedes ya saben, este grupo no se anda con nimiedades, ellas proponen y allá vamos. 
La previa estuvo cargada con mensajes del tipo: ¨están para ir al bajo Flores ? ¨ , ¨lleven ropa para tirar porque vamos a salir ahumadas¨ , ¨ solo podemos ir a las 8pm ¨ , ¨seguras?, si no cambio de lugar ¨ . Adoro a este grupo todo terreno que a todo dijo que SI.

Llegamos a las 8pm a Paez 3063, realmente no tenía ni idea adonde íbamos y cada día reconfirmo esa adrenalina increíble que significa sumergirse en la propuesta del otro sin tener un mísero dato. 

En una calle repleta de casas sin siquiera un kiosko ni un almacén, está YUGANE.  Una casa, una puerta y un timbre, delante un masculino occidental con remera de Yugane y la palabra ¨ seguridad ¨. Para mi foro interno pienso que perfectamente podría ser el comienzo de El Gran Lebowski, el Duderino entrando con alfombra roja a Yugane sería digno de los Coen. 
Pero siguiendo con nuestra película, la experiencia fue sublime. Nos recibió una mujer oriental sacada de un desfile de Chanel, falda tubo, maquillaje y pelo impecable y una sonrisa mas que amigable. Nos acercó a nuestra mesa y nos avisó que en breve nos atendía el mozo.
Yugane hace su presentación triunfal con una critica maravillosa de Página 12 impresa en sus individuales. Allí se lee con detalle todo lo que sucederá en los próximos minutos. Sin ánimos de spoilear la nota ofrece el panorama y procedimiento de la cocina coreana del lugar.





Sin carta en mano y con menú fijo, comenzamos a recibir alrededor de 15 platitos con papas, vegetales, kimchi picante, tortilla, brócolis, ensalada mixta, y una caja plateada con arroz blanco. 
Los cubiertos, una tijera y unos palitos chinos de metal.


A continuación nuestro mozo trajo brasas calientes que ubicó debajo de nuestra cocina y la tapó con lo que oficiaría de plancha. 
Una bandeja con carnes crudas y diferentes cortes de cerdo y carne de vaca y una jarra con huevo crudo que colocó en los bordes de nuestra cocina a brasas para que nos cocinemos a gusto y piacere.


Para beber, agua o gaseosas de litro y cerveza coreana. Olvidense del vino. Así se nos fue la noche, cocinando las carnes, mezclando sabores, amigando el paladar con los picantes y ahumando las prendas.

    




Sin postre y sin café, dejamos un lugar repleto de gente y de sabores, para tomarnos un helado en Rapa Nui de Caballito.
Bueno, bonito y barato, Yugane es ideal para ir en grupo y jugar al chef al menos por un rato. 




Restaurant Yugane . SOLO EFECTIVO.
Paez 3063, Flores
Reservas: 4611-2580

lunes, 7 de noviembre de 2016

Encuentro octubre de 2016, Nro 57. ¨Una canción coreana¨ barrio de Flores.

¨Una canción coreana¨ es, además del restaurant que eligió Titi para nuestro encuentro nro 57 del Grupo Gourmet, una película. Estrenada en el Festival Bafici en 2014, cuenta la vida de Ana, su protagonista, una hermosa mujer que sólo amenaza con su voz suave y delicada.  

Es además de un restaurante, un recuerdo de bazar devenido en hogar y un ¨puente¨, esa fue la palabra que utilizó Ana, para acercarnos a la auténtica comida que se preparaba en las casas en Corea.


Ubicado en la famosa Avenida Carabobo en el bajo del barrio de Flores, ¨Una canción ...¨, fue donde la misma Ana de la película, nos recibió.  No fue hasta que terminanos la cena, que nos contó su historia. Y así va a comenzar este post... por el final.

Ana llegó hace 30 años a la Argentina; acá empezó su camino, se unió a la comunidad en el bajo Flores y se enamoró de otro compatriota. Tuvo hijos, vivió con su ¨madre¨ (pídanle que les cuente quién es, yo no lo voy a develar) y hace cuatro años decidió unir dos culturas en un proyecto arriesgado y ambicioso. Del bazar que supo existir anteriormente, sólo quedan las fotos que decoran el salón. Casi como para recordarle una y otra vez el esfuerzo y el camino andado.


Ana es el alma del lugar, es quién te recibe, te cuenta que es cada plato, te cobra, y te mira de reojo para ver cómo vas a reaccionar. Sin maquillaje y una sonrisa que parece no descansar, es una de las mujeres más bellas que conocí en el último tiempo.

El barrio coreano nos recibió con todas las pompas, con sus veredas talladas y con varios restaurantes a lo largo de la avenida.






¨Una canción coreana¨ es la casa de Ana para probar las delicias que comen en la comunidad, sin aditivos ni conservantes. Para poder tentarse e imaginar cada plato, la carta está armada con fotos y descripciones, para que no tengamos que estar preguntando a cada rato ¨de qué va la cosa¨ (de todos modos estoy segura que Ana explicaría cada ingrediente con todo placer) 







Para empezar pedimos dos entradas: las ¨Nokdu Binde Tok¨, la tortilla coreana, una especie de panqueques hechas con harina, frijoles, carne de cerdo, cebolla de verdeo y Kimchi (que es una preparación secreta de vegetales), que tuvimos que cortar con tijera. Así nos dijeron!!


Y las ¨Jhin mandu¨ o empanadas de Kimchi al vapor. Hechas con el tradicional Kimchi, tofu, carne de cerdo y harina.


De principales pedimos todo al centro y para compartir, un ¨BulGoGui¨, que es una carne de ternera macerada con una salsa agridulce, acompañada con vegetales, arroz blanco y lo que se ve en la foto, fideos de batata. Increíble y nada picante. 






El resto de los platos, y para las amantes del picante, todo todo iba del poco picante al nivel PP. (previo aviso). Olvídense del pan para bajar el picor. 
Pedimos la sopa de Kimchi, hecho con kimchi estacionado, panceta de cerdo y queso de soja, todo hervido con agua y condimentos coreanos. 
Unos platitos de tofu y verduras extra picantes.


La vajilla?, auténticos palitos pero nada de plástico ni madera, aluminio 100%.
Nos quedamos con las ganas de probar algo dulce, pero en ¨Una canción... ¨, no hay postres. Ana nos contó que no suelen comer dulce después de las comidas. Solo té y la única crítica del lugar... el té del burrito??? Nos hubieran gustado unas hierbas autóctonas para la sobremesa. De todos modos, el Cachamay digestivo fue bien recibido. 



Ya emprendiendo la retirada, nos ofrecieron el doggy bag para las sobras y las aceptamos con gusto. Agus tuvo fiesta coreana nuevamente al otro día. 


Después de una gran velada en las tierras del ciclón, llego a casa y lo primero que hago es ver el trailer de la película, me emociono de pensar todo lo que puede lograr un plato de comida y sólo pienso en volver para escuchar a Ana cantar...¨Una canción coreana¨




¨Una canción coreana¨

http://www.unacancioncoreana.com
Av Carabobo 1549,
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Horario: 12:00 - 22:30 h. Último horario de ingreso 21:00 h.
Martes a domingo y feriados.